Películas, libros, revistas, televisión, Internet... Es bastante fácil, para alguno de nosotros, estar globalizado en estos tiempos. Voy al cine, veo “High School Musical” ó “Harry Potter”, prendo mi Ipod y escucho a “Jonas Brothers”, visito la librería y compro la revista “GQ”, manejo un carro Toyota híbrido... y un montón de etcéteras. Podría decirse que de acuerdo a estos patrones, una persona sería totalmente global, pero lo cierto es que solo un pequeño porcentaje de la población guayaquileña está en la capacidad de cumplir con todos estos requisitos que implica la globalización.
Si bien “globalización” significa unificar, yo creo que a los guayaquileños nos han impuesto todas estas tendencias, sin que nos hayamos dado cuenta de qué es lo que pasó realmente. Veo una moda, lo uso sin cuestionarme, y así con todos los bienes y servicios que vemos a nuestro alrededor. Una imposición de formas de vida, de formas de ser. Pero ¿qué pasa con la gran mayoría? Una mayoría que aún conserva las formas de vida tradicionales sin que si quiera se hayan detenido a pensar en la posibilidad de globalizarse?
Mirando un poco hacia el resto del mundo, especialmente a los países industrializados, y si tomamos la palabra "globalización", como creo, debería ser “compartir”, yo hasta ahora me he topado con algún estadounidense que se entusiasme por salir a comer un plato típico ecuatoriano, o que escuche con un entusiasmo arrebatador en su ipod “Nuestro Juramento” de Julio Jaramillo. Hasta qué punto "globalización" significa "intercambio" para los ciudadanos del primer mundo? Tenemos una mejor vida todos y cada uno de los globalizados? Tiene nuestra vida un mejor significado como ciudadanos o como seres humanos en el mundo?
Aprenderemos la gran mayoría de guayaquileños a globalizarnos? Tenemos que hacerlo, como un método de supervivencia. Sería algo digno de resaltar que nuestras costumbres ecuatorianas puedan ser apreciadas y consumidas en otras latitudes como signo de globalización.
Muchas gracias
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