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domingo, 24 de octubre de 2010

La vida acelerada: Modernidad sólida y líquida

“La vida acelerada” hoy en día significa adaptarse de manera rápida y exitosa a los continuos cambios o avances que experimenta la humanidad. Los tiempos han cambiando y ya dejaron de ser predecibles, “la modernidad sólida” como lo expresa el autor fueron en su momento reglas establecidas y seguidas como parámetros para encontrar el éxito.

Citando al autor, “No ha sido hasta que hemos entrado en los actuales tiempos modernos líquidos, cuando esa antigua sabiduría ha perdido su anterior valor pragmático y las personas que se ocupan del aprendizaje y de la promoción de lo que se engloba bajo el epígrafe de la «educación» han tenido que desplazar su atención de los proyectiles balísticos a los inteligentes.” (Mundo-Consumo. Capítulo 4 pág. 262).

La metamorfosis de la humanidad nos introdujo a la “modernidad líquida”, en la que no es suficiente estar a la vanguardia técnica, tecnológica y de especialidades (me refiero a los estudios de cada profesional) sino utilizar la creatividad hacia los cambios constantes que persiguen la búsqueda imparable de nuevas formas para encontrar el éxito enfocado o dirigido a la comunidad de consumidores.

Por ejemplo, la Arquitectura ha evolucionado generando nuevas formas en sus líneas de diseño basada en las actuales necesidades del ser humano, esto debe de ir de la mano con la promoción. Uno debe sentirse y vestirse como la comunidad para crear y vender un producto que se vaya a utilizar y de seguro genere una buena inversión. “El autentico empoderamiento exige no sólo la adquisición de las habilidades que permiten a la persona jugar bien al juego diseñado por otros, sino también la adquisición de poderes que permiten que la persona influya en los objetivos, las apuestas y las reglas del juego: en definitiva, no sólo las habilidades personales, sino también las sociales.” (Mundo-Consumo. Capítulo 4 pág.270)

Retomando el tema sobre la ética del Capítulo 1 de Mundo-Consumo, debe existir una armonía entre la ética de crear y la ética de vender. Actualmente el sector inmobiliario ejecuta la tendencia de vender villas que se ajustan a las necesidades del consumidor y que aparte de obtener un hogar, te venden la ilusión de la buena vecindad en la que te incluyen un área social común para desarrollar diferentes actividades y no dejando atrás el plus de la seguridad, que para los consumidores está dentro de sus primeras necesidades. Como dije antes, el escenario mostrado es maravilloso, pero se oculta la pura realidad de que vivirás en un lugar tan lejano que toma horas en movilizarte de norte a sur, y del choque cultural que se siente cuando sales de este mundo perfecto al mundo real, donde trabajas y vives la otra mitad del día.

1 comentario:

Ing. Eduardo Jurado Bejar, DBA dijo...

Excelente comentario y buen abordaje del tema.