En las necesidades que tiene el hombre frente a organizar su economía, los recursos propios y la naturaleza, hablando como consumidor me parece que ya no es una cuestión de percepción moral o política, sino de vital importancia en la que todos debemos poner de nuestra parte. Un Consumo Ético sería el que se ejerce cuando se valoran las opciones como más justas, solidarias o ecológicas y se consume de acuerdo con esos valores y no solo en función del beneficio personal.
En pocas ocasiones vemos al consumo como una apuesta variable; y no consumo responsable teniendo capacidad para distinguir necesidades reales y no impuestas, cómo ocurre hoy en día.
La incorporación de estos valores en nuestro consumo no tiene que disminuir el bienestar y la calidad de vida, más bien todo lo contrario.
De nuestra responsabilidad y nuestro poder como consumidores se derivan unas obligaciones que podrían resumirse en:
Ser críticos con nuestro consumo y nuestra forma de vida, aplicando valores éticos.
Exigir información e informarnos acerca de las condiciones sociales y medioambientales en las que un producto o un servicio ha sido elaborado, como ha llegado hasta nosotros y cuales son sus consecuencias.
Reducir nuestro consumo, como opción ética y ecológica, optando por un modelo de bienestar y felicidad no basado en la posesión de bienes materiales, lo cual repercute tanto medioambiental como socialmente.
Practicar un consumo respetuoso con la naturaleza, reduciendo, reutilizando y, por último, reciclando y consumiendo productos ecológicos y artesanos.
Practicar un consumo solidario y socialmente justo, respetuoso también con las personas y las culturas, en el que por supuesto no existan la discriminación ni la explotación.
Sin ánimo de parecer estar entre preceptos comunistas es responsable empezar a abarcar lo antes mencionado.
1 comentario:
Nuestro bienestar y calidad de vida como señala Ricardo, no debe verse mermada al satisfacer las necesidades que las cubran. Por ello, los valores de cada persona tienen que prevalecer siempre desde cualquier rol que ejerza – consumidor o marketero- . Me permití opinar sobre este enunciado porque se menciona el consumo responsable.. lo cual es interesante. Creo que en nuestro país aun falta mucho para considerarnos como una sociedad consiente y responsable de su consumo. La razón podría ser que existen pocos ofertantes (empresas) responsables…
Qué debe de ocurrir entonces? Debemos esperar a que las empresas generen productos-servicios con un valor agregado para las comunidad o nosotros los consumidores ecuatorianos debemos empezar a demandar tales productos. Nuestra ética debe ser la misma como consumidores que cuando somos marketeros….
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